La pregunta es razonable: si todo el producto cabe en una máquina, ¿por qué hay dos? La respuesta no es elegancia arquitectónica; es radio de daño.
La separación
En una máquina vive el producto: el servidor de acceso, las celdas de las cuentas y el router de inferencia. En otra vive la búsqueda web: el motor que consulta internet cuando la petición lo necesita.
Las dos máquinas se hablan por un túnel privado cifrado. La búsqueda no tiene puerto público: solo existe dentro del túnel. Los puertos abiertos al mundo en la máquina del producto son los mínimos (administración, web y acceso), y el túnel solo acepta conexiones de la otra máquina. Nada más.
Por qué
- La búsqueda es la pieza que toca el exterior. Todo lo que conversa con internet vive en la máquina que no guarda cuentas ni contenido. Si esa pieza se degrada o se satura, el daño no llega al estado de los usuarios.
- Escalan distinto. Las celdas son memoria: cada cuenta activa consume del orden de 1 GB, y una máquina de 32 GB sostiene entre 20 y 25 celdas activas. La búsqueda es barata y cabe entera en una máquina pequeña. Separadas, cada una crece cuando toca.
- Mantenimiento independiente. Actualizar el motor de búsqueda no toca las celdas; actualizar el producto no interrumpe la búsqueda.
- Superficie mínima. Los controles de red son explícitos: cortafuegos en ambas máquinas, túnel permitido solo entre sus direcciones, y las celdas sin acceso a los puertos de gestión.
Los números de capacidad
- Una celda consume del orden de 0,9 a 1,2 GB.
- Un nodo de 32 GB sostiene 20 a 25 cuentas activas con margen.
- Al crecer, se agregan nodos y el plano de control asigna el nuevo al siguiente aprovisionamiento; la persona no nota nada.
Lo que no es
No es una infraestructura exótica ni un alarde: son piezas estándar (contenedores, cortafuegos, una red privada entre máquinas) elegidas porque se entienden, se verifican y se mantienen. La sofisticación está en la disciplina, no en el vocabulario.
La lección
Separa lo que habla con el mundo de lo que guarda el estado de las personas. Es una regla sencilla, barata de aplicar desde el principio y muy cara de recuperar después.

