La política más fuerte de Echidna es también la más simple: tus datos son tuyos. Esta entrada explica, sin rodeos, qué pasa con tu información cuando usas el producto.
Lo que nunca hacemos
- No entrenamos modelos con tus conversaciones. No importa cuántas ni de qué traten.
- No vendemos datos ni los compartimos con anunciantes.
- No hay telemetría en las herramientas que ejecutan tus peticiones.
- No guardamos tus archivos en el sentido tradicional: se usan durante la inferencia y se eliminan de forma permanente de nuestros servidores.
Lo que sí guardamos (y por qué)
Tu correo, tu nombre y tu contraseña cifrada, para que puedas entrar. Tu plan y tu gasto, para cobrar y facturar correctamente. Y tus conversaciones, para que puedas volver a ellas: en los planes de pago viven dentro de tu espacio aislado; en el plan Gratis, en tu historial del servicio. No se usan para nada más y puedes borrarlas cuando quieras.
Los adjuntos que subes al chat viven 24 horas y después se purgan automáticamente. Existen copias de seguridad técnicas por tiempo limitado para no perder la operación ante un fallo: lo confesamos aquí porque la transparencia también aplica a lo incómodo.
A dónde viajan tus peticiones
Echidna funciona como un puente hacia proveedores de modelos con políticas de cero retención, mayormente en China y Estados Unidos. No podemos auditar el interior de terceros, pero elegimos solo a los que declaran no almacenar tus datos, y nuestro propio cumplimiento está garantizado por diseño.
Tus controles
Desde tu cuenta puedes descargar una copia de tus datos, borrar todas las conversaciones y eliminar la cuenta con purga inmediata. Además: verificación en dos pasos, sesiones activas visibles y cierre de sesiones cuando quieras.
La promesa central no va a cambiar. Si algún día cambia un detalle operativo, se contará aquí con la misma claridad.

